"La vida es hizo para compartir y sobre todo las experiencias..."

lunes, 16 de junio de 2014

Fijar limites a tu libertad


Domingo, día de levantarse más tarde de lo común, es bien justificado cuando el cuerpo está cansado de una semana intensa de trabajo, pero que sucede si es  tu horario normal de levantarte, es decir, todos los días te levantas tarde y tu trabajo es limitado, ni siquiera laboras  8 horas que marca la ley del trabajo en México.

Cuando no tenemos limitantes de horario, nos tomamos el tiempo como si no fueras hacer ya nunca nada, “La disciplina sin libertad es tiranía, la libertad sin disciplina es caos”.

Nuestra libertad radica en establecer horarios a nuestra conveniencia, pero entiéndase bien: jamás obviarlos, para que tenga efecto un día productivo es necesario primero, establecer que se hará en cada momento, definir horarios y actividades.

Existen días entre semana, que no tenemos alguna actividad concreta, y nos tomamos el día, como si fuera un sábado, y además nos convencemos de que como tenemos libertad de tiempo, podemos tomarlo, considerándolo un atributo respecto de los que tienen responsabilidad de horarios fijos.

Si echamos un vistazo a nuestro escritorio, a ese montón de papeles que se ha ido acumulando, por que dijimos que lo poníamos ahí para más tarde revisarlo, si checamos nuestras notas, nos daremos cuenta que hay pendientes por hacer y no podemos desperdiciar un buen día en avanzar en la productividad.

Se me ocurre que va ligado esta falta de organización a un pensamiento de primero recibir el premio y después ver si me gusta la tarea que tengo que realizar, si no me gusta, no la hago al fin ya tengo el premio.

La falta de cultura del esfuerzo, todo lo busco fácil, todo lo busco sencillo, a todo le busco un atajo.

Hagamos un alto y hagamos reflexión de cuantas horas trabajo realmente al día, durante esas horas, en que las estoy aplicando, especificar por escrito una meta para el día, establecer horarios, tener tareas bien definidas, asimilar la cultura del esfuerzo, primero el trabajo, enseguida el premio.

Entonces si disfrutarás a plenitud un domingo de levantarte tarde, y lo tendrás altamente merecido.

¡Ten una buena semana productiva y equilibrada!

martes, 8 de abril de 2014

Alta tolerancia al fracaso


En los anuncios para contratar personal dirigido a la comercialización de productos o siendo más directo en el lenguaje: “ventas”, es común encontrar dentro de las necesidades de quien contrata, pedir que el aspirante a vendedor sea “altamente tolerante al fracaso”.

Para comenzar ¿alguien es consciente de ser altamente tolerante al fracaso?, por mi escasa experiencia si alguien lo fuera, debería ser ya un hombre de éxito, y por lo tanto rico y obvio, no necesitaría buscar un empleo.

Pero entiendo que es lo que solicita la empresa al vendedor, le dice que hay una probabilidad que no venda y se siente desmotivado a regresar al día siguiente, y si regresa a intentarlo nuevamente y le vuelve a suceder lo mismo, su entusiasmo descenderá a nivel cero.

Entonces es cuando aplica la frase “altamente tolerante al fracaso”

Comúnmente no existe un entrenamiento para entender este proceso y no me enfocare al proceso de capacitación de ventas, solo al punto del proceso cuando no vende.

Llevo la papelería necesaria en mi folder, me encuentro vestido para triunfar mi ánimo esta en el nivel diez, comienzo a platicar mi historia al primer prospecto, resultado: no vendí, mi ánimo se encuentra en el nivel siete, pasa un gran lapso de tiempo y me repongo parcialmente, estoy frente al segundo prospecto, platico mi historia, resultado: no vendí, mi ánimo se encuentra en el nivel cuatro, pasa un gran lapso de tiempo, mayor que el anterior, con mi cara de desanimo, con un espíritu de víctima, me pongo frente al tercer prospecto,  platico mi historia, resultado no vendí, mi ánimo llego al nivel cero.

No sirvo para esto, esto es muy difícil, ojala encontrara un empleo donde me pagaran una quincena segura, pensamientos como estos y muchos más  vienen a la mente del aspirante a “vendedor”.

De lo que no me hablaron en mi capacitación (si la hubo) es de la LEY DE LOS PROMEDIOS.

Esta ley surge cuando se mide frecuentemente lo que se realiza, no tienes que ver a mil para ganar mucho dinero, 1 de cada diez está bien, 2 de cada 10 es muy bueno, 3 de cada diez es fabuloso.

Tomando como medida diez personas a las que les platique mi historia para comenzar existe una probabilidad alta que venda a uno de los diez.

Por lo tanto necesito ver al primer prospecto, probablemente no le venda, ver al segundo y probablemente no le venda, ver al tercero y probablemente no le venda, no importa que no me compren la ley me dice que necesito platicar mi historia 10 veces para realizar una venta, estas primeras nueve personas que no me compran son necesarias para realizar mi venta, no hay emociones de frustración mucho menos de estado de ánimo, simple y sencillamente trabajo en la Ley de los promedios.

Un vendedor experimentado puede jactarse de hacer dos ventas diarias, siendo novato, puedo vencerlo comprendiendo este proceso, simplemente platicare mi historia a 30 prospectos, consiguiendo 3 ventas y lo habré superado.

 

miércoles, 15 de enero de 2014

Caminando al contrario del hoyo


Hace tiempo escuche en la televisión lo siguiente: Un hombre sale de su casa toma su izquierda y cae en un hoyo, a la mañana siguiente, el hombre sale de su casa, toma su izquierda y cae al hoyo, a la mañana siguiente, el hombre sale de su casa, toma su izquierda y cae al hoyo, a la mañana siguiente, el hombre sale de su casa, toma su izquierda y cae al hoyo, ¿que sucede? a la mañana siguiente, el hombre sale de su casa, toma su derecha y continua su camino.

Esta historia puede parecer absurda, como es posible que sabiendo una vez, que existe un hoyo en el camino de la izquierda, sigo intentando andar por ahí, asombrosamente nos sucede.

En nuestro actuar como Agente de Seguros, cuantas veces te has hecho esta pregunta ¿Qué estoy haciendo que tengo días, semanas (meses no, porque ya habríamos dejado esta actividad) sin cerrar un negocio? Te has detenido mas de una ocasión en una esquina o plazuela y te preguntas ¿A dónde ire hoy? Pasando minutos, hasta horas, sin saber a donde ir.

¿Te das cuentas cuenta que estas haciendo?, si efectivamente estas tomando el camino de la izquierda una y otra vez, ¡increible!

Tomar el camino de la derecha es hacer cambios en tu forma de trabajo diario, comenzemos por cambios básicos:

Recuerdas cuando asistías a la primaria, secundaria o bachillerato, arreglabas tu uniforme, limpiabas tu calzado, según tu horario escogías tus cuadernos y libros la noche anterior al dia siguiente, haz lo mismo ahora, arregla tu uniforme o ropa que te pondrás, limpia muy bien tu calzado, organiza tu portafolio o carpeta, carga tu teléfono celular, computadora o tableta, esta actividad comenzara por prepararte mentalmente para la actividad de manera positiva, además producirá un efecto de tranquilidad para conciliar un buen sueño que te permitara estar descansado para el dia de trabajo.

Antes de salir de casa u oficina, piensa en los lugares que serian según tu consideración visitar hoy, anotalos, si puedes incluso tener los nombres de personas que hayas visitado con anterioridad en esos lugares también anotalos , a través de ellos al saludarlos podras obtener referidos o funcionaran para darte seguridad al conocer a alguien en el lugar donde te presentes.

Cuando te presentes ante los prospectos saluda con un buen apretón de manos y una sonrisa, causaras una muy buena impresión.

No heches a perder el momento, intentando venderle en el primer instante, recuerda existe el ciclo de la venta (si no lo conoces, investigalo, si no lo recuerdas, vuelve a estudiarlo), apégate a el, recorre cada paso, sin saltarte ninguno y tendras éxito en tus entrevistas de negocio.
“Se puede trabajar duro y sin embargo no tener éxito, pero es muy poco probable que usted logre tener éxito duradero sin trabajar duro” Diego Chornogubsky