Cuando no tenemos el hábito de concentrarnos en la actividad que estamos desarrollando, tardamos mucho tiempo en llevarla a cabo, tanto que quizá, hasta la abandonemos, comenzando una nueva, ¿les suena conocida esta reflexión?
Hemos leído alguna vez algún texto científico donde nos dice cómo funciona nuestra parte cerebral para concentrarnos, pero aun así, sigue sucediendo, nos distraemos, no terminamos las tareas, se vuelven aburridas y las abandonamos.
Deberíamos estar entonces en un cuarto con una mesa, una silla, ¿y sobre la mesa solo lo que voy a utilizar?, pues sí, eso sería lo correcto, pero en la realidad no siempre puede ser así.
Sugiero entonces utilizar herramientas simples que nos ayuden a concentrarnos.
Si vamos a trabajar en la oficina, debemos tener el habito de la limpieza y la organización, es decir tener el espacio físico aseado, mantener lo más posible los papeles en orden, la papelería a la mano y en un lugar accesible, no tener distractores sobre la mesa como revistas, muñequitos, incluso ahora el celular, la idea es no tener nada que nos distraiga de nuestra actividad que tenemos a cabo en ese momento.
Apoyarse en cuadernos de notas, quizá una agenda o un cronograma, hecho a mano por ti, eso ayudara mucho a tener visión de las tareas que debemos llevar a cabo y un orden para hacerlas, estas herramientas nos ayudaran a mantener un enfoque de nuestras actividades por realizar.
Si trabajamos en la calle, es necesario haber hecho la tarea en casa, debemos salir con lo necesario en nuestro portafolio, papelería, lapiceros, tarjetas de presentación, y demás artículos que necesitamos. Debemos tener un cronograma de las actividades o citas que vamos a realizar, importante: debes salir de casa con las actividades por hacer.
Importante tener lista la ropa que vamos a utilizar para el día siguiente, es un error por la mañana preparar la ropa, nos resta tiempo y nos hace obvio nuestra falta de concentración.
Estas simples tareas ayudaran a nuestro cerebro a mantenernos concentrados en las actividades importantes, restaran tiempo a los distractores, la organización y limpieza nos produce estados de bienestar reflejándolo en las personas con las que interactuamos, beneficiándonos en ser personas productivas.